Un fantasma que no es realmente aterrador

Slimer es uno de los primeros fantasmas que el equipo de los Cazafantasmas logra capturar en la famosa comedia de fantasía de los años 80. De hecho, los doctores Venkman, Stantz y Spengler son académicos cuyo trabajo en parapsicología no atrae mucho a su universidad y que luego deciden embarcarse en un negocio de capturar fantasmas. No se les toma en serio hasta que se les llama a un hotel donde un fantasma aterroriza a los clientes devorando todo en el buffet. De hecho, Slimer no quiere aterrorizar a los clientes en particular, pero por otro lado quiere atiborrarse de todo lo que encuentra y su apariencia tampoco es muy dulce. Los Cazafantasmas lograrán capturarlo y eso es lo que lanzará sus carreras.

Un fantasma repugnante

Para esta nueva versión del famoso Slimer, Funko lo representó tratando de comerse una docena de salchichas que robó de la mesa del restaurante del hotel que frecuentaba. Slimer ya no tiene forma humana, es una especie de bola verde con brazos y que está goteando constantemente limo o ectoplasma, esa sustancia pegajosa que sería creada por la presencia de un fantasma. Este está representado con un plástico verde transparente que permite mantener la forma del personaje en levitación de una forma muy inteligente. El único elemento humano del personaje es esa enorme boca con encías rosadas y dientes blancos.